Chema López

El trabajo de Chema López (Albacete, 1969), sea pintura sobre tela o dibujo sobre papel, se aproxima mucho por sus detallados análisis tonales y la laboriosa diferenciación de las gradaciones de luces y sombras al claroscuro académico que se ha perseguido en las aulas de dibujo.

Pero al mismo tiempo le separa de él un abismo: no es la imitación diestra de modelos la finalidad última sino que es la represesentación de ideas lo que persigue Chema López.

Al respecto llaman poderosamente la atención los libros dibujados que se pueden ver en su exposición “Sobre héroes y Tumbas”, copias minuciosas a lápiz de ediciones diseñadas e impresas mecánicamente en su día. Aunque estos dibujos sean de un gran virtuosismo, lo más importante no es lo que se ve.